LOS DOS HERMANOS
He tenido que abrir mi propio libro
y he doblado sus páginas
con tu cuerpo tendido entre mis párpados.
Una imagen suaviza
el pulso de las horas:
somos nosotros cuando niños,
volvemos de los juegos y la arena,
balones y raquetas a la espalda:
dos hermanos descalzos que regresan
al declinar el día,
cerrando en nuestros ojos
la herida lenta de la tarde.
Los dos hermanos vivos,
cansados y felices.
No estás.
Por eso mentiré si me preguntan:
diré que volverás cuando la noche,
que ahora mismo no porque la muerte.
Qué difícil la luz que pretendemos,
qué frágil la verdad que nos sostiene.
sábado, 31 de mayo de 2008
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2 comentarios:
Me entusiasman tus versos sobre familia, sobre todo estos y los de "me reconozco en ..."
Muchas gracias. Esos dos poemas son de mis preferidos. Me gustan y me duelen a partes iguales.
Un bexo.
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