Nací para robar rosas de las avenidas de la muerte
Charles Bukowski

domingo, 15 de junio de 2008

Una fuerza del pasado

MARIANO

Mariano Maresca es profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada. Entre sus publicaciones destacan Hipótesis sobre Clarín. El pensamiento crítico del reformismo español (1985), Saló. El infierno según Pasolini (junto a Ignacio Mendiguchía, 1993),Visiones de Pasolini (coord., Círculo de Bellas Artes, 2006) y Latinos: la cultura latina en la frontera de un nuevo siglo (coord. junto a Horacio Rébora, 1995). En la década de los ochenta dirigió las revistas Olvidos de Granada y La Fábrica del Sur.

Ha participado como guionista en los documentales Bola de Nieve. El hombre triste que cantaba alegre (2003) y Morente sueña la Alhambra (2005), así como en el programa Imaginaria (RTVA, 1999). Igualmente codirigió el proyecto multimedia FGL: de Granada a la Luna (1998).

Desde octubre de 2004, publica semanalmente una columna de opinión en la sección de Andalucía del diario EL PAÍS. Podéis encontrarlas en la hemeroteca de EL PAÍS en su edición digital. Hoy os dejo una de ellas, acompañada de un dibujo de Juan Vida.

¿A qué viene esto? Pues a que tengo la fortuna de ser amigo de Mariano desde hace años y a que, aunque en un blog sólo caben unas migajas de todo lo que ha hecho (lo que he apuntado arriba es un brevísimo currículum), creo que sus amigos le debemos algo por todo lo que hemos aprendido y aprendemos a su lado.

Disfrutadlo y duro con él.


Paraísos MARIANO MARESCA

Hay unos pocos veranos de la infancia que recuerdo con la precisión de un paraíso que evoco para repasarlo y comprobar que todo sigue allí: es lo inmóvil, lo que me soporta y me ancla, lo cierto. Vuelvo y de nuevo asisto al combate de la sombra de los árboles contra un sol que la amenaza como un destino demasiado poderoso; vuelvo para andar aquel camino con la levedad de los sueños, sin pesar; y oigo una cadencia del agua parecida a la de un sueño muy plácido pero también muy ligero, amenazado siempre por lo mismo. Claro: aquello era el principio y cualquier cosa sería nueva, y sería un final.

No hace calor en esos dos o tres veranos; o más bien: el calor se convierte en el silencio especial de determinadas horas; o en la primera luz de cada día sobre el rocío. Lo que hay son los grillos indescifrables, un burro lisiado por los años, un carro, un tiempo más lento, el color blanco, el añil, plantas cuyo nombre no llegué a saber; y las almendras, los ojos de las vacas, la ropa tendida al sol sobre pequeños macizos de hierba y sujeta con piedras en las esquinas; una pieza grande de jabón; y la tierra, que tiene su canción para el ensimismamiento.

La preservación del paraíso es esencial para la supervivencia, pero no puede confiarse a los sistemas de archivo que saturan hoy nuestras vidas. El trabajo de la memoria es esencial, casi nuestra única arma. Los únicos arqueólogos que pueden encontrar rastros del paraíso son los profesionales de la inmersión en el inconsciente, que suelen poner una marca aquí o allá con alfileres de cabeza de distintos colores dependiendo de que hayan localizado un abandono o un descubrimiento. Las fotos, por ejemplo, no sirven; es más, crean grandes confusiones. Las fotografías en las que alguna vez estuvo el paraíso, con el tiempo, en vez de borrarse para ir desapareciendo lentamente, sufren un proceso de mutación en el que progresivamente las pequeñas paredes blancas van siendo sustituidas por sólidos de un volumen inhumano y en vez de las sombras hay sótanos para el insomnio. Para ver el paraíso hay que cerrar fuertemente los ojos y taparse los oídos con las palmas de las manos; oiremos un silencio que en realidad es un rumor muy parecido a lo que oímos cuando nos sumergimos en el agua del mar: un rumor que viene desde muy lejos, desde muy hondo, desde la profundidad del tiempo. Y en la oscuridad empiezan a aparecer fosforescencias: una imagen anterior a la fotografía empieza a revelarse lentamente.

Y hay que ser conscientes del peligro de desaparición de ese paraíso de cada cual. El problema reside en que nos hemos acostumbrado a vivir fuera de él, o a no saber cuidarlo y traerlo al presente cuando nos hace falta, supliendo su ausencia con prótesis que son exactamente eso: paraísos artificiales. Es discutible que la amplitud de un mundo interior pueda multiplicarse por algo que no sea el reencuentro con ese mismo mundo interior, la recuperación de una conexión íntima con nosotros mismos que no tiene por qué ser ni severa ni huraña. ¿Recuerdan el paraíso? Hagan la prueba: cierren los ojos, oigan el sonido del interior del mar, y empiecen a caminar despacio.

Felices vacaciones.

27 comentarios:

MA dijo...

Estuvisteis fantásticos en el Lobos. Me supo a poco. Tienes una voz profunda que acompaña muy bien a la poesia. VamoS!, lo que se espera de un recitador. Sencillamente, lo disfruté.
Los sonetos jocosos,... jocosísimos. Nos hicieron reir a todos.
Espero enterarme de próximos acontecimientos de ese tipo y poder asistir.
Como te prometí,te saludé, aunque no llevé el látigo ni el traje de látex.

Pijoaparte dijo...

Hola. Gracias por los halagos. Y encantado de reconocerte. No sé cuándo haremos otra cosa parecida, aunque ganas no nos faltan. De todas maneras, te avisaremos cuando hagamos otro. Me alegra que te gustase.

El látigo o el traje hubiesen estado muy bien, yo tampoco llevé el sombrero. Y a punto estuvimos de leer el poema que le dediqué a tu personaje.

Bexos.

MA dijo...

Vamos, si leeis el poema de catwaman de improviso, me da algo, me hubiera sentido aludida!.... Lo siento, me he identificado mucho con mi personaje.
Y como fue que me reconiciste,... porque no te saludó ninguna otra chica esa noche o por mis ojos felinos?.
La próxima vez que nos veamos quizás me presente más formalmente. Aunque ya sabes que entre los superhéroes es fundamentalísimo la ocultación de identidad.
He oido que en el "Secadero" de Alhendín hacen actuaciones similares a las vuestras.
Beso

Pijoaparte dijo...

Similares, iguales no. Y de ninguna manera mejores. El ron que preparan allí es sublime, lo peor es que mi batmóvil no tiene piloto automático para volver. En el Pícaro también hacen actuaciones en directo, y en el Eshavira. Todo se andará.

Pues te reconocí porque eras casi la única desconocida (por mí) que estaba allí. Al resto ya lo conocía de la semana anterior. Y también porque soy muy listo, vayas a creer.

Bexos.

MA dijo...

Por supuestísimo que tan simpáticos, tan cultos, tan ... superhéroes, no.
Pena, me imaginaba un batmovil última generación, de esos que se blindan cuando llegan los malos haciendo un ruido de chapa de 10 cm. de grosor.
Ese "casi" de tu último párrafo excluye el reconocimiento por deducción.

bastian60 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
luzdeluna dijo...

No estamos pa deducir a estas horas, pero me gusta vuestra conversación y aprovecho pa felicitar ar poeta por su bitácora, y que cuando él quiera que cuente con servidor pa montar una lectura n'donde sea, q a mi tmpoco se me da tan mal....

¡Ah! soy luzdeluna

Pijoaparte dijo...

Dije "casi" porque las otras dos desconocidas no me conocían a mí tampoco y estaban en el Lobos por casualidad, querida Catwatson.

Hola y bienvenido, Luzdeluna. Ya sé que no se te dan nada mal las lecturas y tomo nota de tu propuesta.

Bexos.

MA dijo...

Coño (se puede decir, ¿no?), luzdeluna, ¡que nivel!, apareces en wikipedia, la enciclopedia libre, como uno de los mejores poetas del siglo XXI!. Y yo sin saberlo. Casi que me da cosa escribir ante tales expertos.
La conversación,... pues ya ves, es lo que da estar toda la noche de tejado en tejado: montañas de aburrimiento y soledad.
Pijoaparte, esa es mi condena, tener una mente cientifica y un alma literaria. ¡Así estoy!, confundidísima: siempre con el ¿por qué?. Creo que por eso me he convertido en catwoman, para superar los defectos humanos.
Oye, las Mirindas... solas o aliñadas?. y... que a mi me da vergüenza pedirlas en una barra, que ya me ha dicho vieja el Pablo de la pagina de 180.

Pijoaparte dijo...

Lewis Carroll parece que también tenía esa mezcla de matemático y letraherido y ya ves qué maravillas hizo. Y, por favor, yo no me considero experto en nada. Y Luzdeluna, al que conozco demasiado bien, tampoco. El gusto es mío.

Brincar por los tejados no suele ser aburrido si lo haces en buena compañía. Y las Mirindas como más te gusten.

Habrá que perdonar al jovenzuelo de Pablo, que todavía desconoce el país (de las maravillas) de los de más de treinta años. Creo que era Mark Twain el que dijo que la juventud es ese tesoro que no sirve de nada en las manos insensatas de un joven.

Bexos.

luzdeluna dijo...

Las mirindas... asesinas!

MA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MA dijo...

Me apunto a las asesinas.

Me temo, pijoaparte, que vas a tener que dedicar un poema a esta bebida que tanto juego nos está dando. Hoy he reconocido la magnitud mítica del tema cuando al preguntar a un niño de 15 años si sabía lo que era una mirinda, me ha dicho: ¿eso que es?.

Lo malo de esa comparación, es que Lewis C. fue un gran matemático que escribía muy bien, y yo no me acerco ni a una cosa ni a otra.

A alguien le apetece un "lugumba"?

Este fin de semana voy a necesitar mucha suerte, si os sobra mandadme un saco o dos.

Pijoaparte dijo...

El lugumba me resulta una bomba, mejor una jarrita de ron del Pícaro o de El Secadero. Te deseo mucha suerte para el domingo.

Las Mirindas se merecen mucho más que un poema, ¿sabes que en Canarias todavía las encuentras?

Pues lo dicho, bexos y suerte.

MA dijo...

Que se merecen, .. un ensayo, una tesis...?

Querido watson, aquí hay algo que no cuadra:
1. Ó soy totalmente transparente para los demás, lo cual dudo.
2. Ó todo el mundo, menos yo, ha perfeccionado su capacidad de deducción, lo cual no me agradaría en absoluto.
3.Ó Batman tiene mejores informadores que yo.
¿Cómo demonios sabes que la suerte es para el domingo?¿Qué más sabe usted de mí que sea cierto?¿Por qué tooooodo el mundo sabe más de todo que yo?¿por qué hay mirindas en Canarias y aquí no?...
Gracias por desearme suerte, es mucho más de lo que algunos conocidos han hecho.

MA dijo...

Perdón, Watson, con mayúscula.

Pijoaparte dijo...

Querida MA, tengo compañeros y compañeras que, curiosamente, también necesitan mucha suerte para el fin de semana, especialmente para el domingo. Supuse que en tu caso se debe al mismo motivo.

Ten por seguro que mis informadores son los mejores, aunque no he tenido que echar mano de ellos en esta ocasión.

Mucho ánimo y suerte. Bexos.

MA dijo...

AJAH!, "en esta ocasión"...

Jarras de ron?,.. ¿ron sólo?. Creo que no lo he probado nunca. ¿Una jarra, jarra... o una jarrita estilo chupito?. A ver, descríbemelo.

Luzdeluna, he estado bicheando por la red sobre las mirindas. No sabía que "las mirindas asesinas" era un corto (genial, por cierto, con un protagonista a lo Woody Allen pero a lo español) de un jovencísimo Alex de la Iglesia. Si no lo habeis visto, ehadle un vistazo.
Besos y hasta el juicio semifinal de mañana.

Pijoaparte dijo...

Son jarras de ron con trozos de limón y azúcar que preparan sólo en El Secadero o en el Pícaro. Se beben en vasos de chupito y las hay normales y pequeñas. Vienen muy bien para una noche libre de cuidados.

El actor que protagoniza "Mirindas asesinas" es Álex Angulo.

Qué perezoso estoy, llevo ya una semana sin añadir entradas a esto.

MA dijo...

Bueno, preparada para el siguiente asalto. No me ha ido tan mal, teniendo en cuenta que soy mi peor enemiga.
La siguiente actuación hacedla ahí, y en vez de mirindas nos pedimos unas jarritas, pero ...con cuidado.
Ya he reconocido al actor. Parece más joven ahora, ¡que suerte!.
Lo de la pereza es lógico en estos días: calor, verano, terracitas, siestas.. (están todos los blogs parados), aunque llevas razón en lo de que hace falta una entradita nueva. Pon algo con color. Un color fuerte. O bien algo muy irreal.
Tú crees que el reloj de este blog va bien?. Por cierto, blog ó blogg?.

MA dijo...

Perdón, ha sido muy torpe de mi parte sugerirte la entrada, lo siento.

MA dijo...

Oye!, me acabo de dar cuenta que has perdido tú sombrero, ¿que pasó?. Estaba muuuy bien!.

Pijoaparte dijo...

Querida MA, gracias por los piropos que me echas en el blog de 180. El sombrero sigue siendo la imagen del blog; es más, acabo de hacerme una camiseta con esa imagen detrás.

Estoy viendo algunas cositas para una entrada nueva. ¿Te gusta Jack Vettriano? Te lo pregunto porque definitivamente parece que somos los únicos habitantes de este blog.

Bexos.

MA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MA dijo...

Pues aunque había visto algún dibujo suyo, no lo conocía. Pero sí, me encanta. Me gusta el dibujo en general: animados, comics, los grafitis ...Me gustan los posters de pin-up, los de dibujos más que los de fotografias.
Me gustan las mujeres de los posters de Vettriano. A ellas les da una dimensión que no da a los hombres. Son increibles, misteriosas y supersexis. Ellos siempre están ocultos y no transpiran ese vapor de sospecha que se ve en ellas.
Cada dibujo de este hombre es una película. Me alegra que me lo hayas presentado.

MA dijo...

Uff, menos mal, había perdido mi identidad en 180. Vamos, que no encontraba la foto de catwoman para reponerla.
Pues sí que es peligrosa esa página. Aquí se respira más tranquilidad, y nadie te evalúa.

Lo que me parece increible es la facilidad del género humano para crear microsociedades allí donde vaya, aunque sea en un espacio virtual. ¡Es increible!. ¿Por qué y como lo hacemos?. En esa página hemos hecho jerarquías, afinidades y conflictos.... y nada es real. O somos muy tontos o somos capaces de somatizar cualquier cosa.

Interesante, querido Watson.

Besos y mucho ron, y tambien cerveza. Se podrán mezclar en el mismo vaso?.

Pijoaparte dijo...

Hola, prometo que de esta tarde no pasa lo de actualizar el blog. Es curioso lo de las micro, macro y las sociedades en general. Soy muy individualista y creo que cuando más de dos personas están juntas formando un grupo, una de ellas es una hija de puta (a veces las tres). En fin, que a pesar de vivir en sociedad, me siento como Baudelaire cuando decía que una multitud no es más que un conjunto de soledades. Lo anterior no quita que participe (cada vez con menos ganas) en proyectos comunes por ver si se me pasa mi odio al género humano.

No he probado esa mezcla y a mi edad no pienso hacerlo.

El sábado es casi seguro que hagamos otra cosa en el Lobos. No tengo muchos poemas nuevos y pienso leer bastantes cosas de otra gente. Pásate si puedes.

Bexos con estrambote.