
El poeta Marco Valerio Marcial (40-104) dejó en sus epigramas una crónica de la sociedad de su tiempo. Aunque me divierten mucho sus poemas satíricos (Todo lo prometes cuando toda la noche has estado bebiendo: por la mañana no cumples nada. ¡Polión, bebe por la mañana!), voy a colgar un epigrama que me sigue conmoviendo cada vez que lo leo por ser una declaración de principios, un ideal de vida de un partidario de la felicidad. Sed felices, sólo tenéis esa obligación.
EPIGRAMA XLVII (LIBRO X)
Las cosas que hacen más feliz la vida, gratísimo Marcial, son éstas: una hacienda no conseguida con esfuerzo, sino heredada; un campo no desagradecido, un fuego permanentemente encendido; un pleito nunca, la toga en pocas ocasiones, el espíritu tranquilo; unas fuerzas de hombre libre, un cuerpo sano; una sencillez prudente, amigos de igual condición; convites fáciles, una mesa sin aparato; una noche no ebria, sino libre de cuidados; un lecho no triste y sin embargo casto; un sueño que haga breves las tinieblas; querer ser lo que eres y no preferir otra cosa; no temer el último día, ni desearlo.
MARCIAL

6 comentarios:
Hola guapo, que si te leo pero ya sabes que soy muy timida.........collons.
Na, que a ver si nos vemos el viernes y nos tomamos un cafecito. Besos.
¡Ador!. Que alegria leerte.
Pijaparte, boquiabierta me has dejado con las nuevas entradas.
Parece que esto va cogiendo fuerza. ¡Cuantos visitantes!. Enhorabuena Ramón.
Tomaros otro cafecito a mi salud.
Besos
Hola MA, tambien me da alegría de leerte. Espero que todo te vaya bien ( como a mi...).Nos tomaremos el cafelito a tu salud y si lo tomas con nosotros mejor.
Un beso.
Como la puta vida no me ha dotado con haciendas heredadas, al menos ha tenido la gentileza de darme amigos de igual condición (que se dice pronto)
Un besazo,
Juanan
Gracias Ador, será en otra ocasión. Creo que me pilla un poco lejos de vuestra zona. A ver si coincidimos en la próxima velada poética de Ramón (a la que me apunto desde ya) y nos tomamos algo.
Que razón llevas Juanan. Que puta es la vida; al que le da hacienda, amigos y todo lo demás, le escatima la paz de espíritu.
¡Hala, a aguantarse!
Gracias por vuestras visitas y comentarios. Como decía don Jorge Guillén: "Amigos. Nadie más. El resto es selva".
Un beso fuerte a todas y a todos.
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